J5 – Francia 21-31 Inglaterra
Hubo que esperar 13 años para que llegara
el decimotercero, pero Inglaterra vuelve a ser el Rey absoluto del Norte. El
partido fue digno del nombre que lleva y hasta el final todo podía pasar. Un
gran final para un gran VI Naciones.
El XV del Gallo salió con todas sus armas
listas para aguarle la fiesta a sus eternos rivales. A los mandos el único
hombre que podía organizar la revolución con un poco de cabeza: Françoise
Trihn-Duc. Todo parecía sobre ruedas hasta que su timonel cayó víruck y tuvo que retirarse lesionado.
Francia se volvió a sumir en el caos. La defensa desorganizada fue todo un
coladero y un quebradero de cabeza para las segundas cortinas. Machenaud
mantuvo a Francia con vida hasta el Sin Bin
final y la ultima estirada de Farrell con el pie que acalló los ecos de la
Marsellesa en París.
La Rosa floreció. Tras el desastre de su
mundial y con prácticamente los mismos jugadores, Inglaterra ha conquistado el
trono del norte y amenaza a los titanes del sur. El partido fue siempre de cara
para los de Eddie Jones aunque si hubo momentos en los que sus aficionados
sufrieron por ver a Francia tan cerca. Desde la salida de Trihn-Duc en el lado
galo, los huecos se convirtieron en un habitual en la defensa y desde la
primera ruptura con premio de Danny Care, se sucedieron las carreras entre
líneas y el juego alegre del XV de la Rosa. Cole y Watson también anotaron y
Farrell culminó la gesta.
Inglaterra se corona en París con el Swing Low Sweet Chariot resonando en
Saint Dennis, mientras Dylan Hartley levantaba al cielo el trofeo de campeones.
El Gallo no pudo parar a la Rosa ni aguarle la fiesta en su propio césped y la
derrota supone un 5º puesto solo por encima de Italia. La nueva Francia todavía
necesita mucho trabajo y sobre todo una clase magistral de organización.
Inglaterra tiene la vista fija en su asalto al sur.



