domingo, 14 de febrero de 2016

El síndrome del renacido

J2 – Gales 27-23 Escocia

Cuando un equipo está en crecimiento, por algún extraño motivo los 80 minutos de partido se convierten en 60. Pasó con Argentina este último lustro, España lleva en esa situación dos o tres años y ahora Escocia se suma a esa nueva moda. Cardiff albergaba su primer partido desde aquel Irlanda-Argentina que todavía se jugo en el Millennium, el nuevo Principality Stadium se vistió de rojo y llevó en volandas a los suyos hacia la parte alta de la tabla.
Gales empezó dormido, igual que en Dublín. Se dejaron dominar en casi todas las facetas del juego tras el primer ensayo de Gareth Davies. Tras un descanso al que se fueron por debajo el dragón despertó y Jamie Roberts primero y George North después, este último poniendo fin a una sequía terrible, se sacaron dos ensayos de la manga que prácticamente finiquitaban el partido.
El XV del Cardo salió a demostrar que este año pueden con todos. Inglaterra salió airosa de Edimburgo pero no iban a dejar que Gales les diera opciones. Pese a encajar el primer ensayo enseguida, pronto fueron capaces de darle la vuelta a la tortilla y empezar a ser ellos la voz cantante. Laidlaw dirigió a la perfección a su delantera y Finn Russell distribuyó todo el juego que quiso por la tres cuartos. La pérdida de Stuart Hogg apenas se notó hasta que finalmente el partido se les quedó largo y el esfuerzo insuficiente. Con Gales arriba por 11 puntos y un par de minutos por jugarse, Ruarith Jackson se sacó un as de la manga y entre él y Duncan Taylor maquillaron un marcador que volvió a ser injusto para el Cardo.

Gales toma la brizna de aire fresco que Irlanda supo respirar mientras que Escocia mira de tu a tu al abismo y a los italianos que esperan junto a él. Ahora toca descansar, dos semanas de reflexión. Unos viajan, los otros no. Esto solo ha hecho que comenzar.

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