jueves, 24 de septiembre de 2015

Honor mantenido


Nueva Zelanda 58-14 Namibia

Los namibios llegaban como peor equipo según los rankings de la World Rugby. La prensa ha hablado de paliza desde que se supo el sorteo, incluso se habló de una posible ruptura del record del resultado más abultado en la historia de los mundiales que ostenta Australia tras vencer a la propia Namibia por 142-0 en el torneo de 2003.
Nada más lejos de la realidad. Nueva Zelanda salió con su tercera unidad dejando en la grada a los Dan Carter y compañía y Namibia supo aprovechar la oportunidad que les brindaban sus rivales. Los All Blacks tuvieron que sudar la camiseta por conseguir cada ensayo y en ocasiones se veían superados por los africanos, que tiraron de orgullo y honor para plantar cara y luchar de tú a tú contra el nº 1 del mundo. Obviamente las diferencias técnicas se vieron plasmadas en el juego pero vimos un equipo lleno de jugadores amateurs placando como profesionales, corriendo como profesionales, marcando como profesionales. El héroe namibio fue Johan Deysel, que en el minuto 51 vivió el momento más importante de su carrera cuando marcó un ensayo arremetiendo contra 4 jugadores neozelandeses.
Nueva Zelanda cumplió. Se vio su clase, su estilo, su grandeza. Sigue el camino de los campeones hacia su tercera William Webb Ellis. Sin embargo hoy todos son ganadores. La grandeza del rugby no se mide en trofeos ganados sino en momentos de humanidad, sencillez y honor.

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