Canadá 15-17 Rumania
Dos partidos en uno los vividos en
Leicester. Dos estilos de juego muy diferentes y ambos tuvieron su lugar y su
desarrollo.
Los veloces Canucks explotaron sus posibilidades durante el primer tiempo.
Abrían hueco, corrían, ensayaban. Un juego muy rítmico que consistía en centrar
a la defensa en un punto y dejar vía libre a todo ese plantel de sevens que defendía su camiseta en este
mundial. Tal fue el compromiso que hasta la delantera pudo con la poderosa
Rumania.
Sin embargo el segundo tiempo tuvo color
blanco (si, blanco, ya que los transilvanos se han empeñado en jugar de blanco
este mundial). La delantera empezó a carburar muy buen comandada por los hermanos
Ursache. Poco a poco fue desgastando a la delantera rival con fases y más
fases, percusión tras percusión. Se trabajaron dos ensayos que los pusieron a tiro
para culminar la remontada a solo 3 minutos del final y hacer imposible para
los canadienses cualquier intento a la desesperada.
Canadá se despide del mundial con la
cuchara de madera aunque con muy buenas sensaciones por lo bien que han competido
con rivales de mucha talla y nombre. Rumania ya tiene el objetivo cumplido así
que ¿por qué no soñar un poco? Si vencen a Italia en su último partido tendrán
su billete para Japón 2019 y dado el bajo estado de forma de los azzurri no es para nada inaccesible.

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