Argentina 15-29 Australia
Los Wallabies
volvieron a salir victoriosos con escasez de convicción y falta de méritos propios.
Esta vez no fue por culpa de ninguna polémica sino por la inexperiencia,
nerviosismo y urgencia de unos Pumas que no supieron manejar la presión y
entregaron el billete a los australianos en bandeja de plata.
El partido iba a ser mucho de estrategia.
Cheika contra Hourcade. El primero planteó un encuentro duro en los puntos de
encuentro, agresivo en los rucks y contrarucks e incluso al límite de la
legalidad en algunas acciones muy sucias y la línea de fuera de juego. Sabían a
quien tenían que marcar de cerca y desde el principio fueron cayendo jugadores
importantes argentinos hasta quedar casi en cuadro y sin armas con quien
contrarrestar los asedios Aussies.
Hourcade por su parte plantó un encuentro con su juego, pero tras las lesiones
de Imhoff y Creevy y con Juan Martín Hernández tocado de un costado tras un
placaje de dudosa legalidad de David Pocock, hubo que cambiar de táctica y jugar
con la delantera como que es lo que siempre han dominado. Ambos equipos han
estado prácticamente impecables en defensa, provocando muchos errores en el
rival y robos de balón. La diferencia llegó con el nivel de los errores.
Santiago Cordero fue el peor en este aspecto. Su inexperiencia le hizo actuar
precipitadamente en varias ocasiones causando dos de los tres ensayos de
Ashley-Cooper que se acerca también al top5 de trymen en los mundiales. El primer ensayo llegó de un robo de Rob
Simmons cortando un balón en una jugada abierta de los Pumas y solo uno de los
ensayos fue creación pura con trabajo en juego abierto de los Wallabies, eso sí, los Pumas defendían
con inferioridad por el sin bin a
Tomas Lavanini.

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