lunes, 12 de octubre de 2015

Fin de los preliminares, toca ponerse serios

La copa del mundo de rugby llega a su clímax. Doce equipos se despiden del torneo mientras los otros ocho se mentalizan para sus batallas a vida o muerte. La última semana de competición ha dejado recuerdos para la historia, consecución de nuevos records e imágenes que se quedaran en nuestras retinas para siempre.

Grupo A
Con las dos plazas para cuartos cubiertas, poco faltaba por jugarse en este grupo de la muerte. Uruguay todavía tenía dos partidos para demostrar que, aunque amateurs, su honor era más grande que todos los demás juntos. Y así lo cumplió. A pesar de su derrota ante Fiyi, los dos ensayos que consiguieron fueron premio suficiente para los Teros en la despedida de los Flying Fijians que consiguieron su victoria y su honor reestablecido.
La lucha arriba por evitar a Springboks y All Blacks iba a ser un poco más cruenta. En un partido sin ensayos y de muchísima defensa los Wallabies se ganaron el derecho al camino “fácil” mientras a Gales le va a tocar sufrir.
El partido del morbo llegaba para cerrar el grupo. Inglaterra, ya eliminada, y con sus capitanes y entrenadores caminando hacia el patíbulo, se enfrentaba a Uruguay con su tercera unidad (para muchos la que debería haber sido la primera unidad) con la única consigna de arrasar para arreglar las cosas con su afición. Danny Care y compañía cumplieron e Inglaterra se despide y se retira a arreglar sus asuntos internos.

Grupo B
Con Sudáfrica clasificada, la segunda plaza para los cuartos estaba cara. Japón, lamentando haberse dejado el punto bonus contra Samoa, afrontaba el final dependiendo de que estos últimos dieran la sorpresa ante Escocia. Los aficionados japoneses seguro que se quedaron sin uñas mientras Samoa a punto estuvo de hacerles el favor, pero la veteranía y la sangre fría de Laidlaw le dio a Escocia su ansiado pase a cuartos.
Japón se convertiría más tarde en el primer equipo con tres victorias que no alcanza los cuartos de final. Eso sí, los Brave Blossoms se han ganado el corazón del mundo del rugby y han cumplido con su cometido de hacer la copa del mundo de 2019, algo con lo que seguir comiéndonos las uñas los próximos 4 años.
El record del grupo lo batió, quien sino, Bryan Habana. Su Hat-Trick ante Estados Unidos lo puso a la par del gran Jonah Lomu en cuanto a ensayos logrados en una copa del mundo y a solo 4 del record absoluto de ensayos en test matches. Los mundiales son para hacer historia.
Sudáfrica-Estados Unidos: http://www.rugbyworldcup.com/video/107803

Grupo C
El grupo que menos se jugaba resultó ser el más entretenido en la última jornada. Cualquier opción del que el grupo se revolucionara pasaba porque Tonga venciese a los All Blacks, hazaña imposible y que de hecho no ocurrió. Aun así Georgia debía asegurar su plaza ganando a Namibia, tarea a priori fácil si no cuentas con que esta Namibia muerde. Los Welwitchias fueron mejores que los Lelos que se pusieron nerviosos y a punto estuvieron de quedarse sin el billete que finalmente se llevaron por 1 solo punto.
Mientras los All Blacks seguían a su aire y vencían a Tonga, en el partido de cierre, otro que se presuponía sin historia, volvió a sorprender al público. Los Namibios mostraron garra y aunque en este caso no amenazaron la victoria Puma, si les dieron guerra y quebraderos de cabeza en los que reflexionar.

Grupo D
Tres partidos, tres premios. El grupo en el que todo estaba sobre la mesa todavía. La cuchara de madera se iba a decidir entre Canadá y Rumanía, el que ganara de ese enfrentamiento podía quitarle a Italia el tercer puesto y mientras, por las altas esferas, Irlanda y Francia se jugaban evitar a All Blacks y Springboks.
El Canadá-Rumanía fue un partido extraño que supuso un nuevo record de las copas del mundo. Canadá parecía que lo tenía hecho ante una Rumania errática, pero luego los rumanos despertaron de su letargo y remontaron el partido hasta llevarse la victoria, el record y evitar la cuchara de madera, además de las opciones de dejar a Italia sin Mundial 2019.
Contra Italia, los rumanos hicieron el mismo planteamiento. Juego errático y desdibujado mientras Italia jugaba a placer y reacción al final, solo que esta vez se quedaron sin tiempo y los azzurri se llevaron el billete.
Irlanda, por su parte, cumplió con su cartel de favoritos y venció a una Francia carente de organización y dirección. Los del Trébol se convierten así en la única esperanza del hemisferio norte para conquistar el sur ya que Francia y Gales tendrán que medirse con All Blacks y Springboks, lo cual parece una tarea más imposible todavía.

Los equipos pequeños se van y algún grande también. A los ocho que se quedan les toca ponerse serios mientras para los que marchan toca hacer balance y guardar sus recuerdos, malos o buenos, en un cofre para atesorar eternamente. Yo, como aficionado, me quedo con Japón, con su rugby mágico que ha emocionado a todo el planeta, y también con el descaro de los uruguayos, namibios y canadienses que, a pesar de estar en inferioridad de condiciones, han dado la cara, algún susto y todo eso con sentido del humor.

La imagen del torneo: Johnny Redelinghuys y su conversión.

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