sábado, 3 de octubre de 2015

Humillados

Australia 33-13 Inglaterra

La anfitriona se va. La anfitriona acaba su sueño, su camino. La anfitriona cayó humillada ante su propio público. Inglaterra cayó de manera estrepitosa en Twickenham contra una Australia venida a más cuanto más les abucheaban los ingleses. Como Wilkinson en su día, Bernard Foley se puso el mono de trabajo y aplastó las ilusiones de todo el país.
Inglaterra salió cobarde, sin ideas, pensando más en que los Wallabies no profanaran su zona de marca que de conseguir los puntos necesarios para mantenerse vivos en el torneo. Australia aguantó con paciencia las embestidas de la Rosa y fue encontrando poco a poco los huecos por los que fue abriendo la herida de los ingleses hasta desangrarlos. En un intento a la desesperada Lancaster puso en el campo a tres medios pero solo empeoró las cosas, sobre todo Farrell y su sin bin en el minuto 71 que condenó cualquier intento de respuesta que podía estar en sus manos. Inglaterra perdió mucho más que el partido. Perdió su honor y su credibilidad.

Australia está en cuartos y le dio a Gales su billete. El grupo de la muerte ya tiene su grande caído.

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