martes, 13 de octubre de 2015

Despedidas: Cucharas de Madera

América cumple la estadística negativa

Los peores equipos del torneo que este año no lo han sido tanto. Dura ha sido su lucha y pobre su premio. Su camino hacia la igualdad de condiciones es difícil pero poco a poco las diferencias se ven menores. Los tres americanos se llevan la tradicional cuchara de madera al equipo que no ha ganado ningún partido y les acompañan los feroces namibios, que rozaron la gesta pero no tuvieron su premio.

Grupo A: Uruguay
De vuelta a casa con el honor intacto

Los Teros terminaron el mundial con la cabeza alta y el orgullo por las nubes. Les tocó el hueso más duro de roer al caer en el grupo de la muerte y supieron estar a la altura de las circunstancias. El equipo amateur del torneo dio al mundo oval una lección de talante y perseverancia que quedará grabado en los anales del rugby.
Los uruguayos volverán a casa presumiendo de haber estado por delante en el marcador de Gales e Inglaterra, de haberle hecho dos ensayos a Fiyi y de haber mantenido un encuentro de tú a tú con Australia en el campo (en el marcador tristemente no pudo ser). Agustín Ormaechea y Felipe Berchesi ha sido dignos timoneles de su equipo, llevándolo por donde querían llevarlo y tomando las decisiones que debían. Santiago Vilaseca empata en las segunda posición con muchos grandes jugadores como uno de los mejores placadores del torneo.
Los Teros vuelan a casa. Su objetivo está cumplido. Sus recuerdos almacenados. Sus sueños alcanzados. Ahora toca reflexionar y volver a luchar. Nuevo objetivo: Japón 2019.

Grupo B: Estados Unidos
No pueden ganar en todo

Los Estados Unidos de América se vuelven a casa tras ganar la cuchara de madera en el grupo más interesante que ha dejado este mundial de Inglaterra. El Grupo B ha sido sin duda la joya del torneo y los americanos se han visto apurados para sacar algo bueno de sus encuentros. A pesar de sus derrotas los Eagles han demostrado que el rugby semi-profesional empieza a acercarse a las grandes ligas, los pequeños a los titanes.
En un país con tanta variedad todos los deportes tienen su hueco, pero no puedes destacar en todos. Estados Unidos llegaba a este mundial con el objetivo de evitar la cuchara de madera, objetivo que no ha cumplido. A pesar de eso se demostró muy competitivo en la mayoría de sus encuentros, poniendo en apuros a Samoa, Escocia y Japón aunque solo Samoa tuvo momentos de verdadero peligro contra los americanos. El honor negativo que se llevan de vuelta es el de ser el único equipo que se quedó a 0 en un partido. La soberana paliza que les impuso Sudáfrica y a la que no fueron capaces de reaccionar se quedará escrita en la historia del rugby.
Ninguno de sus jugadores queda destacado ni ningún record batido. Trenton Paramo fue desbancado como jugador más precoz en disputar una Copa del Mundo de Rugby. Y así casi de puntillas termina la participación de los Eagles que lucharan ahora por mejorar y entrar en el próximo torneo con más posibilidades, si el sorteo se lo permite.

Grupo C: Namibia
Rozando la sorpresa

Al igual que los Teros, los Welwitchias llegaban al torneo como cenicienta y rival a despedazar por los equipos de nivel uno y dos. Al igual que los Teros, los Welwitchias han sido mucho más que sacos de boxeo para los grandes. Su suerte fue mejor que la de los uruguayos en cuanto al grupo se refiere, a pesar de sus cruces contra Nueva Zelanda y Argentina, Georgia y Tonga parecían rivales asequibles para una hazaña.
Todo fue a pedir de boca desde aquel primer partido contra los All Blacks, en el que celebraron su ensayo como si hubieran ganado el partido. Tonga les jugó de tú a tú con respeto, y les ganaron, pero se llevaron una buena lección de honor y humildad. Peor lo pasaron los georgianos, que por poco se confiaron y perdieron su propia hazaña de lograr la tercera posición. Argentina no encontró rival en los Welwitchias pero si la lección de no dar jamás un balón por perdido así como la gran lección de buen humor que les dio Redelinghuys. Todos sus rivales aprendieron algo del honor namibio, una lección que les pone los pies en la tierra.
Con Burger y compañía retirándose y regresando a sus granjas y a sus empleos, a Namibia le toca una renovación tras este mundial. Si llega con rapidez disfrutaremos de nuevo de su presencia en el próximo torneo, pero los velocistas keniatas están al acecho de la codiciada plaza africana. A pesar de eso el nivel que han dado en esta copa del mundo ha sido positivo y se espera mucho de ellos en adelante.

Grupo D: Canadá
La búsqueda sin premio

Los Canucks lo intentaron. Pusieron sobre la mesa todas sus mejores bazas pero se encontraron con una terrible realidad. Esto no es seven. El punto fuerte de los canadienses poco pudo hacer ante la contundencia, sobre todo en delantera, de todos sus rivales europeos. Eran una cuadrilla de gacelas en una reunión de elefantes.
Contra Irlanda no tuvieron respuesta posible, el gigante europeo los barrió en todos los rincones del campo y solo en un robo por pillería consiguieron profanar su zona de marca. A Italia le metieron un buen susto en el cuerpo, aprovechando su carencia de liderazgo y organización, pero no fue suficiente para culminar la sorpresa. El partido contra Francia se pareció más al de Italia que al de Irlanda, tuvieron a los galos contra las cuerdas durante bastantes minutos pero sucumbieron a Michalak. Rumanía era su partido pero se durmieron en los laureles y vieron como se les escapaba de entre los dedos la victoria que les habría evitado la cuchara de madera.
Entre sus logros encontramos a DTH van der Merwe que consiguió cual culebrilla meterse entre los mejores anotadores de ensayos del campeonato. El ala Canuck consiguió una conquista por partido siendo además el jugador que más metros lleva recorridos con el balón. Canadá vuelve a casa y toca reflexionar. El próximo mundial queda lejos, pero los ajustes deben empezar ya si quieren formar parte de esa revolución que han iniciado Japón y Georgia. Es la hora de los pequeños.


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