América cumple la estadística
negativa
Los peores equipos del torneo que este año
no lo han sido tanto. Dura ha sido su lucha y pobre su premio. Su camino hacia
la igualdad de condiciones es difícil pero poco a poco las diferencias se ven
menores. Los tres americanos se llevan la tradicional cuchara de madera al
equipo que no ha ganado ningún partido y les acompañan los feroces namibios, que
rozaron la gesta pero no tuvieron su premio.
Grupo A: Uruguay
De vuelta a casa con el honor intacto
Los Teros terminaron el mundial con la
cabeza alta y el orgullo por las nubes. Les tocó el hueso más duro de roer al
caer en el grupo de la muerte y supieron estar a la altura de las
circunstancias. El equipo amateur del torneo dio al mundo oval una lección de
talante y perseverancia que quedará grabado en los anales del rugby.
Los uruguayos volverán a casa presumiendo
de haber estado por delante en el marcador de Gales e Inglaterra, de haberle
hecho dos ensayos a Fiyi y de haber mantenido un encuentro de tú a tú con
Australia en el campo (en el marcador tristemente no pudo ser). Agustín
Ormaechea y Felipe Berchesi ha sido dignos timoneles de su equipo, llevándolo
por donde querían llevarlo y tomando las decisiones que debían. Santiago
Vilaseca empata en las segunda posición con muchos grandes jugadores como uno
de los mejores placadores del torneo.
Los Teros vuelan a casa. Su objetivo está
cumplido. Sus recuerdos almacenados. Sus sueños alcanzados. Ahora toca reflexionar
y volver a luchar. Nuevo objetivo: Japón 2019.
Grupo B: Estados Unidos
No pueden ganar en todo
Los Estados Unidos de América se vuelven a
casa tras ganar la cuchara de madera en el grupo más interesante que ha dejado
este mundial de Inglaterra. El Grupo B ha sido sin duda la joya del torneo y
los americanos se han visto apurados para sacar algo bueno de sus encuentros. A
pesar de sus derrotas los Eagles han
demostrado que el rugby semi-profesional empieza a acercarse a las grandes
ligas, los pequeños a los titanes.
En un país con tanta variedad todos los
deportes tienen su hueco, pero no puedes destacar en todos. Estados Unidos
llegaba a este mundial con el objetivo de evitar la cuchara de madera, objetivo
que no ha cumplido. A pesar de eso se demostró muy competitivo en la mayoría de
sus encuentros, poniendo en apuros a Samoa, Escocia y Japón aunque solo Samoa
tuvo momentos de verdadero peligro contra los americanos. El honor negativo que
se llevan de vuelta es el de ser el único equipo que se quedó a 0 en un
partido. La soberana paliza que les impuso Sudáfrica y a la que no fueron
capaces de reaccionar se quedará escrita en la historia del rugby.
Ninguno de sus jugadores queda destacado
ni ningún record batido. Trenton Paramo fue desbancado como jugador más precoz
en disputar una Copa del Mundo de Rugby. Y así casi de puntillas termina la
participación de los Eagles que
lucharan ahora por mejorar y entrar en el próximo torneo con más posibilidades,
si el sorteo se lo permite.
Grupo C: Namibia
Rozando la sorpresa
Al igual que los Teros, los Welwitchias llegaban al torneo como
cenicienta y rival a despedazar por los equipos de nivel uno y dos. Al igual
que los Teros, los Welwitchias han
sido mucho más que sacos de boxeo para los grandes. Su suerte fue mejor que la
de los uruguayos en cuanto al grupo se refiere, a pesar de sus cruces contra
Nueva Zelanda y Argentina, Georgia y Tonga parecían rivales asequibles para una
hazaña.
Todo fue a pedir de boca desde aquel
primer partido contra los All Blacks,
en el que celebraron su ensayo como si hubieran ganado el partido. Tonga les
jugó de tú a tú con respeto, y les ganaron, pero se llevaron una buena lección
de honor y humildad. Peor lo pasaron los georgianos, que por poco se confiaron y
perdieron su propia hazaña de lograr la tercera posición. Argentina no encontró
rival en los Welwitchias pero si la
lección de no dar jamás un balón por perdido así como la gran lección de buen
humor que les dio Redelinghuys. Todos sus rivales aprendieron algo del honor
namibio, una lección que les pone los pies en la tierra.
Con Burger y compañía retirándose y
regresando a sus granjas y a sus empleos, a Namibia le toca una renovación tras
este mundial. Si llega con rapidez disfrutaremos de nuevo de su presencia en el
próximo torneo, pero los velocistas keniatas están al acecho de la codiciada
plaza africana. A pesar de eso el nivel que han dado en esta copa del mundo ha
sido positivo y se espera mucho de ellos en adelante.
Grupo D: Canadá
La búsqueda sin premio
Los Canucks
lo intentaron. Pusieron sobre la mesa todas sus mejores bazas pero se
encontraron con una terrible realidad. Esto no es seven. El punto fuerte de los canadienses poco pudo hacer ante la
contundencia, sobre todo en delantera, de todos sus rivales europeos. Eran una
cuadrilla de gacelas en una reunión de elefantes.
Contra Irlanda no tuvieron respuesta
posible, el gigante europeo los barrió en todos los rincones del campo y solo
en un robo por pillería consiguieron profanar su zona de marca. A Italia le
metieron un buen susto en el cuerpo, aprovechando su carencia de liderazgo y
organización, pero no fue suficiente para culminar la sorpresa. El partido
contra Francia se pareció más al de Italia que al de Irlanda, tuvieron a los
galos contra las cuerdas durante bastantes minutos pero sucumbieron a Michalak.
Rumanía era su partido pero se durmieron en los laureles y vieron como se les
escapaba de entre los dedos la victoria que les habría evitado la cuchara de
madera.
Entre sus logros encontramos a DTH van der
Merwe que consiguió cual culebrilla meterse entre los mejores anotadores de
ensayos del campeonato. El ala Canuck
consiguió una conquista por partido siendo además el jugador que más metros
lleva recorridos con el balón. Canadá vuelve a casa y toca reflexionar. El
próximo mundial queda lejos, pero los ajustes deben empezar ya si quieren
formar parte de esa revolución que han iniciado Japón y Georgia. Es la hora de
los pequeños.




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