viernes, 30 de octubre de 2015

Tambores de guerra en Twickenham

Previa de la Gran Final

Llegó el momento. Un nuevo nombre quedará grabado en la base de la William Webb Ellis, o mejor dicho, un nombre quedará grabado de nuevo en la base de la William Webb Ellis. Los All Blacks y los Wallabies lucharán por convertirse en el primer tricampeón de la historia del rugby. 80 minutos de puro rugby sureño en un choque de trenes que convertirá Twickenham en el centro de atención del mundo entero la noche de Halloween.
Nueva Zelanda, el rey regente del mundo del rugby, persigue una dinastía. Nadie ha ganado dos mundiales seguidos, solo Australia estuvo a punto de lograrlo pero el pie de Johnny Wilkinson lo evitó. Los All Blacks saldrán con su XV de gala. La perfecta mezcla entre veteranía y juventud. Un equilibrio perfecto entre delantera y tres cuartos que hace un nuevo juego que ha enamorado a medio mundo durante los últimos 10 años. Mañana presenciaremos el último partido internacional de muchos grandes como Richie McCow, Daniel Carter o Keven Mealamu. Estos históricos que quieren irse por todo lo alto y cumplir con lo que medio mundo espera, el triunfo de un estilo, de unos ideales.

Australia, el aspirante a rey. Todavía lejos de los grandes Gregan y compañía durante el cambio de milenio, Michael Cheika parece que está empezando a dar vida a esta nueva generación llamada a marcar una época. Todavía tienen mucho camino por delante y la suerte ha sido un elemento fundamental en los éxitos de los Wallabies este último año, incluso en este mismo torneo. En la batalla de la Catedral tendrán su prueba definitiva, ya han ganado a los All Blacks este año aunque una semana más tarde recibieran un correctivo como castigo y perdieran la Bledisloe Cup. El triunfo del caos es su objetivo, la desesperación del rival sus medios.

Con estos protagonistas la batalla está servida pero alguien tendrá que mediar en este choque de trenes. Nadie mejor que Nigel Owens, el mejor árbitro del planeta, para soportar sobre sus hombros la pesada carga de juzgar lo que será el mejor colofón para el mejor mundial desde que se instaurara en 1987. El galés es justo y no duda en decir las cosas a la cara. Sus comentarios le han valido la fama de hombre ejemplar y dispuesto a lo que sea por respetar los valores del rugby. Su equipo arbitral lo completarán Wayne Barnes y Jerome Garcés que junto con el propio Owens se han ganado a pulso ser los tres mejores árbitros del momento.
Nueva Zelanda y Australia. All Blacks y Wallabies. 154 partidos jugados. 105 victorias negras, 42 amarillas y 7 empates. Pero nunca se han enfrentado en una Gran Final de la Copa del Mundo. 11 Tres Naciones/Rugby Championship para el helecho plateado, 4 coronas para los canguros. En Bledisloe Cup balance de 42-12 favorable a los neozelandeses.


Estos son los números. ¿Hasta que punto tendrán alguna importancia mañana? Probablemente ninguna en absoluto. Dos naciones unidas por el estrecho de Tasmania, unidas por el rugby, por las costumbres, el idioma; dos hermanos que lucharán en Twickenham por reinar en el mundo por cuatro años. Courtain, Lights, Action.


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