Previa de la Gran Final
Llegó el momento. Un nuevo nombre quedará
grabado en la base de la William Webb Ellis, o mejor dicho, un nombre quedará
grabado de nuevo en la base de la William Webb Ellis. Los All Blacks y los Wallabies
lucharán por convertirse en el primer tricampeón de la historia del rugby. 80
minutos de puro rugby sureño en un choque de trenes que convertirá Twickenham
en el centro de atención del mundo entero la noche de Halloween.
Nueva Zelanda, el rey regente del mundo
del rugby, persigue una dinastía. Nadie ha ganado dos mundiales seguidos, solo
Australia estuvo a punto de lograrlo pero el pie de Johnny Wilkinson lo evitó.
Los All Blacks saldrán con su XV de
gala. La perfecta mezcla entre veteranía y juventud. Un equilibrio perfecto
entre delantera y tres cuartos que hace un nuevo juego que ha enamorado a medio
mundo durante los últimos 10 años. Mañana presenciaremos el último partido
internacional de muchos grandes como Richie McCow, Daniel Carter o Keven Mealamu.
Estos históricos que quieren irse por todo lo alto y cumplir con lo que medio
mundo espera, el triunfo de un estilo, de unos ideales.
Australia, el aspirante a rey. Todavía
lejos de los grandes Gregan y compañía durante el cambio de milenio, Michael
Cheika parece que está empezando a dar vida a esta nueva generación llamada a
marcar una época. Todavía tienen mucho camino por delante y la suerte ha sido
un elemento fundamental en los éxitos de los Wallabies este último año, incluso en este mismo torneo. En la
batalla de la Catedral tendrán su prueba definitiva, ya han ganado a los All Blacks este año aunque una semana
más tarde recibieran un correctivo como castigo y perdieran la Bledisloe Cup.
El triunfo del caos es su objetivo, la desesperación del rival sus medios.
Con estos protagonistas la batalla está
servida pero alguien tendrá que mediar en este choque de trenes. Nadie mejor
que Nigel Owens, el mejor árbitro del planeta, para soportar sobre sus hombros
la pesada carga de juzgar lo que será el mejor colofón para el mejor mundial
desde que se instaurara en 1987. El galés es justo y no duda en decir las cosas
a la cara. Sus comentarios le han valido la fama de hombre ejemplar y dispuesto
a lo que sea por respetar los valores del rugby. Su equipo arbitral lo
completarán Wayne Barnes y Jerome Garcés que junto con el propio Owens se han
ganado a pulso ser los tres mejores árbitros del momento.
Nueva Zelanda y Australia. All Blacks y Wallabies. 154 partidos jugados. 105 victorias negras, 42 amarillas
y 7 empates. Pero nunca se han enfrentado en una Gran Final de la Copa del Mundo.
11 Tres Naciones/Rugby Championship para el helecho plateado, 4 coronas para
los canguros. En Bledisloe Cup balance de 42-12 favorable a los neozelandeses.



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